Equidad económica en pareja: por qué hablar de dinero desde el primer momento

Hablar de dinero en pareja sigue siendo una de las conversaciones más evitadas, incluso en relaciones estables, profesionales y aparentemente igualitarias. 

Se habla de amor, de proyectos, de hijos y de futuro, pero rara vez se pone sobre la mesa cómo se toman las decisiones económicas, quién asume los costos invisibles de la vida en común y qué consecuencias reales tienen esas decisiones en el mediano y largo plazo. 

Este silencio no es inocuo: se traduce en desigualdades concretas que, en muchos casos, recién se hacen evidentes cuando la relación entra en crisis. Desde el Derecho de Familia y la experiencia acumulada en tribunales, la abogada Francisca Bravo Cox ha observado cómo la falta de acuerdos tempranos en materia económica impacta de forma desproporcionada a las mujeres, especialmente durante la maternidad y la crianza. 

Entender la equidad económica como parte central del proyecto de pareja no es una mirada materialista, sino una condición básica para construir vínculos más justos, sostenibles y conscientes.

Cuando el amor se comparte, el dinero también se conversa

Durante años, la conversación sobre dinero ha sido uno de los grandes silencios dentro de las relaciones de pareja. Sin embargo, la experiencia demuestra que gran parte de los conflictos familiares —especialmente en procesos de separación— tienen raíz económica, y afectan de forma desproporcionada a las mujeres.

Como abogada experta en Derecho de Familia, Francisca Bravo Cox ha visto este patrón repetirse durante más de una década en tribunales: mujeres que, tras años dedicadas mayoritariamente a la crianza, quedan en una posición económica más frágil que sus parejas.

“Estar en pareja y criar enriquece económicamente al hombre y empobrece a la mujer”, afirma Bravo Cox, autora del libro Lo nuestro ¿es nuestro?.

El costo económico de la maternidad

La maternidad tiene un impacto directo en los ingresos, el patrimonio y la autonomía económica de las mujeres. Según el estudio Radiografía a la Equidad Puertas Adentro, un 21% de las mujeres reduce su jornada laboral tras la llegada de los hijos, mientras que solo un 6% de los hombres hace lo mismo.

Esta brecha se traduce en:

  • Menores ingresos presentes
  • Menor acumulación patrimonial
  • Menores cotizaciones previsionales
  • Mayor vulnerabilidad ante una separación

Como explica Bravo Cox:

“La crianza sigue siendo asumida mayoritariamente por las mujeres, no por elección libre, sino por una estructura cultural que penaliza su desarrollo profesional”.

Hablar de dinero como práctica de equidad

Una pareja que vive en equidad puertas adentro conversa estos temas desde el inicio. No cuando hay crisis, sino cuando el proyecto familiar está en construcción.

Conversaciones clave para una relación equitativa

  • Expectativas profesionales de cada integrante
  • Organización de los ingresos y los gastos
  • Régimen patrimonial y propiedad de los bienes
  • Impacto de la maternidad en la trayectoria laboral
  • Distribución del trabajo doméstico y de cuidados

“Hablar de dinero no es materialismo. Es una forma concreta de cuidar el vínculo y el futuro compartido”, señala la autora.

Una invitación a conversar a tiempo

La equidad económica no se improvisa. Se construye con información, acuerdos y conciencia del impacto real que tienen las decisiones cotidianas.

Si quieres profundizar en este enfoque, puedes conocer más en el libro
👉 Lo nuestro ¿es nuestro?

Hablar de dinero en pareja no quita amor.
Le agrega justicia, autonomía y sostenibilidad al proyecto familiar.